sábado, 20 de marzo de 2010

“Vivir al Límite” y la filosofía militarista

Por Matías Emmanuel Turbalo

¡Bienvenidos al Rincón del Cinéfilo!, en esta columna podrán encontrarse mensualmente con las últimas novedades del cine y espectáculos en general y a veces con revisiones de algunos clásicos de la pantalla grande.

Este mes nos encargaremos de la ganadora del Oscar a Mejor Película, “Vivir al Límite” dirigida por Kathryn Bigelow y escrita por el periodista Mark Boal sobre la base de sus vivencias en el Golfo Pérsico. La película trata las “desventuras” de un equipo militar estadounidense dedicado al desarme de bombas durante la Guerra de Irak, desde un punto de vista casi biográfico y documental. A la vez intenta mostrar el orígen del espíritu bélico norteamericano a través de una reflexión semi-filosófica que arranca en el primer instante del film y que retoma recién en la última escena.

Debemos decir que mas allá de la “fetichización” que se ha hecho de esta película, “Vivir al Límite” es un filme políticamente correcto. A pesar de que en los papeles se presenta como una producción innovadora y crítica al presente político militar de los EE.UU., termina siendo una alegoría del status quo norteamericano. Con un guión débil, carente de peso dramático, pero que no llega a aburrir, la película es casi un documental que termina montándose en el sentir popular estadounidense acerca de una guerra que no parece tener fin y que ya ha perdido apoyo ciudadano. Es decir, “Vivir al Límite”, termina siendo una simplificación de la Guerra, cuyas causas se hallarían simplemente en los vicios individuales de “algunos” y que en principio no tendría ninguna causa militar, ni mucho menos política.

A pesar de su ritmo repetitivo, sus diálogos débiles y sus actuaciones regulares, es una película bien desarrollada técnicamente contando con un presupuesto limitado para el cine de hoy (15 millones de Dólares), lo cual no puede justificar su débil contenido, es decir, obras maestras como “The Night of the Living Dead” costaron 114.000 Dólares. Más allá de los limitados recursos, cuenta con una labor de maquillaje bien lograda, al igual que un buen trabajo de vestuario y de la mayoría de los efectos especiales.

No sorprendió la entrega del Oscar a esta producción, ya que se trata de una película que se ajusta perfectamente al perfil del cine estadounidense contemporáneo, que ya no busca destacar grandes héroes ni personalidades avasalladoras en la pantalla, sino mas vale rescatar “héroes cotidianos”, historias que supuestamente pasan desapercibidas al ojo superficial de la mayoría. Se trata de una respuesta lógica ante una crisis económica que golpeó duro a la industria cinematográfica y que provocó el recorte de presupuesto de muchas producciones, tambien se podría decir que en una época como la actual, los EE.UU. ya no tienen grandes héroes para mostrar y prefieren “humanizar” su arte, mostrando personajes rescatables entre la población general.

Quizás tenga algo de razón Pedro Almodóvar cuando dijo que las 5 producciones nominadas a Mejor Película Extranjera están muy por encima de las 10 nominadas a Mejor Película. De lo que no nos queda dudas es que en la vereda de enfrente a “Vivir al Límite” está “El secreto de sus ojos”, esa obra magistral de Juan José Campanella que merece todo nuestro reconocimiento.

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